18 de febrero de 2018

Para vestir santos



El día de Reyes siempre íbamos a comer a casa de las tías. Nos esperaban en la puerta de su casa con una sonrisa enorme, nos besaban con mucho ruido como hacen las personas mayores y desde allí ya veíamos los regalos que nos esperaban debajo del árbol de navidad.

20 de enero de 2018

De noche...


Se sobresaltó. 
Sus tacones resonaban sobre el cemento. 
Demasiado ruidosos. 
La calle, demasiado solitaria. 

Intentó, sin mucho éxito, caminar sin hacer tanto ruido. Las sombras caprichosas la acobardaban y aunque solo era el viento, sentía aprensión. Un movimiento cercano, quizás un gato o peor una rata, la inquietaron. Echó una ojeada. Suspiró. Se riñó por asustadiza aunque aceleró el paso.
¿Por qué se había puesto tacones?
Unas voces la alertaron. Miró a su alrededor y no vio a nadie. Siguió avanzando. Tampoco un taxi. Se irritó. 
¿Por qué nunca estaban cuando se los necesitaba?

3 de enero de 2018

La suerte

Miriam cogió el décimo de lotería. «Este año, nos toca». Sonrió. Eso era lo que pensaban los millones de personas que seguían comprando una lotería que pocas veces les tocaba. Recordó la voz de su abuela cada vez que se quejaba.

—Siempre hay alguien a quien le toca, mi niña.

—Pues yo no conozco a nadie y el poco dinero que tengo no lo pienso desperdiciar.

24 de diciembre de 2017

Tiempo para mirar



«Vas demasiado deprisa. Nunca lo entenderás si no vas más despacio.»
Tenía razón, por supuesto. Si no te tomas tiempo para mirar, nunca conseguirás ver nada. (...)


El cuento de navidad de Auggie Wren. Paul Auster

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